lunes, 14 de junio de 2010

Todos los fuegos: EL FUEGO

Sabemos que las cosas que le ocurren a un hombre, le ocurre a todos los hombres por condición natural. Estoy hablando de algo remoto pero cotidiano, que bien reconocí una vez más en un prólogo de Jorge Luis Borges:

"A quien leyere:
Si las páginas de este libro consienten algún verso feliz, perdóneme el lector la descortesía de haberlo usurpado yo, previamente. Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que seas tú el lector de estos ejercicios, y yo su redactor".

1 comentario:

  1. "Libre de la memoria y de la esperanza, ilimitado, abstracto, casi futuro, el muerto no es un muerto: es la muerte. (...) Hasta lo que pensamos podría estar pensándolo él también: nos hemos repartido como ladrones el caudal de las noches y de los días."

    JLB. Remordimiento por cualquier muerte. Fervor de Buenos Aires, pág 33.

    ResponderEliminar