lunes, 5 de julio de 2010

Aaaaahhhh, ahí va. (Ya me siento un poco puta)

Antes de escribir esto pensé una hora en si lo iba a hacer público o no. Verguencita, sí.
No quiero ponerme burda pero estoy rompiendo un poco -y de a poco- con uno de los grandes temas tabúes que tenemos las niñas de mi "estilo": el sexo. Jamás pude hablar de sexo en público hasta hace 3 o 4 años y con mis amigas. La dialéctica: yo generalmente preguntaba y 3 o 4 de mis amigas generalmente respondían.
Nunca pude cambiarme delante de mis amigas. Siempre necesite darme vuelta, hacer 20 maniobras para taparme o decirles: "Date vuelta que voy a cambiarme". Además, tengo alguna que otra maña, que si bien estoy revirtiéndolas, antes me salían espontáneamente como un animalito arisco. Los chapes en público no terminan de cerrarme. Te banco los picos y un beso entre 3 y 5 segundos. Lo demás me parece innecesario; hay que guardar la calentura para después; excepto que el beso esté muuuuy bueno o que yo esté borracha.
Hasta los 26 años nunca fui a una ginecóloga, y si es de elegir, obviamente prefiero que sea mujer. Nada de desnudarse delante de cualquier tipo que puede llegar a sentir cositas raras. Flasheo siempre con eso, por eso me abstengo de ver en la cartilla la lista del sexo masculino.
Hasta hace poco pensé que sabía bastante de sexo, o eso me hacían creer, pero hace unos meses me di cuenta que hay otro tipo de jugadores. A ver, Messi es 10, pero Diego es "EL 10". Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa eehhh...
La semana pasada mientras hablaba y comía con 8 amigas tiradas en el sillón saltó la máxima que decía: "Vieron que los que chapan bien generalmente no garchan bien y viceversa?" Me quedé pensando. Hubo una especie de silencio e introspección grupal. Traté de ubicar en mi mente a esos que padecieron esa ambivalencia, o que me la hicieron padecer. Una suerte de coordinación para una cosa y problemas de motricidad para otra. Como las personas que manejan báraro el auto porque coordinan bien y después bailan pésimo o son de madera haciendo algún deporte. Raro, pero existen. Y se me vino a la mente el beso ventilador. Ese que parece un tsunami adentro, in media res. Y no entendés nada, te quedás medio perpleja con los ojos abiertos y cuando querés participar, saaas, ya se fue; terminó.
Hay otras cosas de mi mambito sexual que no voy a decir esta vuelta por falta de coraje, pero a más de una seguro que también le pasa...
Ah una última cosa. Una de "ellas" dijo: cuando yo no puedo tener sexo, chupo dedo. El dedo garpa"
Yo no lo dije eehhh!!!!!! Que quede claro!

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